El sistema VAC (por sus siglas en inglés: Vacuum-Assisted Closure) es una terapia de presión negativa que se utiliza para acelerar la cicatrización de heridas complejas o crónicas.

🔬 ¿En qué consiste?

  • Es un dispositivo que aplica una presión negativa (succión controlada) sobre la herida mediante:
  • Una esponja estéril colocada dentro de la herida
  • Un apósito sellado que cubre la herida herméticamente
  • Un tubo conectado a un dispositivo de vacío que genera la presión negativa

 

Beneficios principales

  • Estimula la formación de tejido de granulación
  • Reduce el edema local
  • Mejora la perfusión sanguínea en el lecho de la herida
  • Elimina exudado y material infeccioso
  • Disminuye la colonización bacteriana
  • Favorece el cierre más rápido y controlado de heridas

 

🩹 Indicaciones comunes:

  • Úlceras crónicas: venosas, arteriales, diabéticas o por presión
  • Heridas quirúrgicas abiertas o dehiscencias
  • Infecciones severas que requieren manejo por segunda intención
  • Injertos de piel (para favorecer su integración)
  • Heridas traumáticas profundas o con pérdida de sustancia
  • Complicaciones de pie diabético

 

🚫 Contraindicaciones:

  • Tejido necrótico sin desbridar
  • Osteomielitis no tratada
  • Presencia de fístulas hacia órganos o cavidades no controladas
  • Malignidad activa en el lecho de la herida
  • Exposición de vasos o anastomosis sin protección adecuada

 

⏱️ ¿Cada cuánto se cambia?
Generalmente cada 48 a 72 horas, aunque en heridas infectadas puede requerirse cambio cada 24 a 48 horas.

 

👨‍⚕️ Consideraciones clínicas:
Debe ser aplicado y vigilado por personal capacitado (cirujano, angiólogo, enfermería especializada)

Puede usarse en conjunto con otros tratamientos como antibióticos, desbridamientos, curaciones húmedas, etc.